Emily.-
— ¡Vaya, vaya! Pero que escena tan hermosa –Me paro en el umbral de la puerta, ambos se sobresaltan, me da algo de risa cortarles la inspiración sus expresiones son de frustración total. – ¡Oh, sigan no se detengan por mí! Creo que la niñera estaba a punto de tener un orgasmo
— Emily –Leandro menciona mi nombre con la respiración agitada, se quitó a la niñera de su regazo y su miembro saltó antes mis ojos, él sonreía descaradamente. – ¿Te nos quieres unir?
— ¡Ja! Por favo,r no soy de la