Seattle.-
Seis Meses Y Medio Después.-
Emily.-
— ¡Diogo, tu mochila! Tu papá llegara en cinco minutos
— ¡Ya voy mamá!
Me siento en el sofá suspirando, ya tengo siete meses de embarazo, me inclino un poco hacía adelante al sentir una pequeña patadita en mi costado. Hace unos meses regresamos a Seattle, logré convencer a mi madre de venir conmigo aunque no fue mucho esfuerzo, los recuerdos la invadían cada vez que salía de la casa, sé que no fue mi culpa lo que le sucedió a su esposo, pero no pue