Henry se acerca con sumo cuidado y golpea a uno de los presos más agresivos del lugar.
–¡¿Quién m****a me toco?!
–Fue él –señalando a otro preso
–Cabrón de m****a ¡nadie me toca! –toma al pobre hombre, lo golpea y se arma, la batalla campal en el comedor del penal
–Bien, espere, espere ¡motín, motín! –en ese momento todo el mundo enloquece y tienen que intervenir los guardias– espere, espere ¡guardias, guardias! –los presos se abalanzan sobre los guardias y Henry toma a uno, se lo lleva, lo desn