–¡Mami, mami tengo miedo! ¡mami quiero a mi papi ¿Dónde está papi?!
–¡Enfermo de m****a! ¡deja a mis hijas!
–Sí puede ser, pero negarme tú culo diez años te saldría caro…te lo dije, bien dejémonos de rodeos estoy con tus hijas en una bodega en el puerto de Gotemburgo, si las quieres ver bien y con su dulce inocencia intacta, vas a venir sola y con lo que ganaste del premio Nobel, no es que a mí me interese el dinero…pero Carla ya me tiene aburrido con sus quejas…–Suzane está por gritar pero Moni