Alastor hizo una maniobra digna de un maestro al detener el paraguas, su capucha y el cuerpo de Abbey en sus brazos, arreglandoselas para no mojarse en el proceso. Fue una casualidad enorme que él hubiese preferido caminar en vez de ir con Henrick a casa. La tormenta lo agarró a mitad de camino y para acortar distancia cruzó hacia la tren station. Pensó que estaba alucinado por la pelea de horas atrás cuando vio a una muchacha increíblemente parecida a Abbey sentada en medio de la tormenta en e