—¿Qué dices? ¿Ir a Canadá en tres días?—bramó y golpeó la mesa con furia, sin medir las consecuencias—. ¡Estás loco, eso es imposible!
—¿Qué pasa? ¿No te gusta la idea?—Mont Jones se recostó en su sillón—. Canadá es la tierra de las oportunidades, donde tus sueños se harán realidad. Piénsalo bien.
El joven CEO no podía articular palabra. Parecía un pez fuera del agua, abriendo y cerrando la boca. Su tío tenía razón. Canadá era el país donde podría alcanzar el éxito y seguir sus sueños con pasió