Es domingo por la noche y Evan no me ha contactado ni una sola vez. Me levanto por cuarta vez del sofá de la sala y miro mi celular.
Evan no me ha contactado ni una sola vez. Me muerdo nerviosamente el labio inferior mientras me acuesto de nuevo en el sofá pero esta vez de forma vertical de cabeza y enciendo la televisión.
—¡Abbey! ¡No acapares el sofá!
Mi madre me rińe mientras va hacia la cocina. ¿Nunca les pasó que su madre les dice algo y ustedes responden con un "Está bien mamá" y al fina