NARRADO POR EZRA VARDAN
No había vuelto a ver a mi padre cara a cara desde hacía meses, si contaba solo los encuentros donde realmente habíamos cruzado más de un par de frases protocolares. Después de la revelación de Victoria, sentí que postergar ese reencuentro un día más solo serviría para acumular una tensión que ya no podía seguir cargando en silencio.
Lo encontré en el ala privada de la mansión familiar, un espacio que rara vez visitaba, reservado exclusivamente para él desde que oficialm