NARRADO POR BIANCA SERNA
No quería asistir a esa recepción, se lo dije a Marisol al menos tres veces mientras me ayudaba a cerrar el último gancho de mi vestido, un sastre cruzado color champagne que había diseñado semanas atrás pensando en cualquier ocasión menos esta.
—Es solo una recepción menor —insistió ella, acomodándome un mechón suelto detrás de la oreja —Los inversores quieren verte antes del desfile, no podés desaparecer justo ahora.
Tenía razón, aunque no me gustara admitirlo. Desde