Nadie, absolutamente nadie sabe el dolor de perder un hijo tan bien, cómo lo sabe una madre...
El corazón le dolía demasiado,no había podido soportar la idea de no volver a ver a su hijo,y no saber su paradero que sólo una vez había intentado verlo. Ya habían pasado varios años,y para la gitana había sido una tarea muy difícil el poder escabullirse,primero de los suyos y después de la guardia del rey. Solamente había rogado porque esa mujer aún trabajará en el palacio. La gitana se había agazap