Barberino propinó un fuerte golpe con su puño aun cerrado sobre la vieja mesa en la que solamente había una vela que se consumía casi por completo,y entonces, todo fue claro para él. No podía hacer mucho contra Phillippe como había tontamente imaginado. El rey era astuto y perverso,y claramente no eran las mejores combinaciones,no las que podrían servirle,supo que debía buscar la forma de deshacerse de él sin que nadie sospechara de su persona, todo era por el bien París, por supuesto. Pero ¿C