Olivia Bennett
El día fue largo, las clases parecían interminables y no podía concentrarme en nada. Además de la ansiedad por mi primer día de trabajo, no podía dejar de pensar en Alex. No recibí ni un solo mensaje suyo en todo el día. Incluso pensé en llamarlo, pero me contuve. Sé por qué me está dando la espalda, y eso no me hará cambiar de opinión. Voy a trabajar.
Cuando por fin terminan las clases, camino a la cafetería y, al llegar, ya estoy de mejor humor y bastante emocionada.
Olivia: Hola Ingrid, ¿qué tal? ¿Por dónde empiezo?
Ingrid: Hola, Olivia, Miguel te ha pedido que hables con él cuando llegues a casa.
Olivia: Bueno, he pensado en empezar a trabajar enseguida. Me voy entonces.
Ingrid: ¿Puedes ir a la oficina? Tengo un poco de prisa ahora mismo.
Dice, mostrando que hay mucha actividad. Olivia: "Sí, creo recordar el camino."
Respondo, caminando hacia el fondo del restaurante.
Ingrid: "¿Ann, Olivia?"
Olivia: "Hola..."
Me detengo y la miro.
Ingrid: "Lo siento."
Un mal present