La cena transcurrió de lo más normal, bebieron y rieron a no más poder recordando viejas anécdotas, luego los tres hermanos llevaron a su consentida a la casa, cuando llegó encontró a su amiga semidormida en el sofá del living, la despertó y la mando a su cuarto, pero la niña como es bien chusma quería saber que tal le fue.
Ya en su cuarto bañada y cambiada, se disponía a meterse en la cama, cuando recibió un mensaje que no esperaba y menos a esas horas.
Daemon, su jefe le pedía que baje que la