25 - Secuestro de Lucas.
Aceleró el coche, con los dedos aferrados con fuerza al volante, y se dirigió hacia la escuela de Lucas. Sus labios se curvaron en una sonrisa cruel al imaginar la cara de Clara cuando descubriera lo que había hecho. La venganza era dulce, y esta sería particularmente deliciosa.
Cuando llegó a la escuela, Sofía estacionó el coche a una distancia prudente y se bajó, arreglándose el cabello y ajustando su abrigo caro. Sabía que tenía que proyectar la imagen perfecta, alguien de confianza, alguien