Quizá Vincet estaba acostumbrado a dormir con otras personas y de esa forma abrazando tan fuertemente que era casi imposible escapar, pero Alicia no. El brazo del hombre estaba alrededor de su cintura y la pega a su cuerpo sin otra intención que no fuera dormir.
La cálida y constante respiración de él golpeaba su nuca como una suave caricia hipnotizaste, sin embargo, ella no podía dormir. Su corazón latía rápidamente en su pecho y había terminado en esa situación tan rápido que apenas había pod