Vincent miraba a la chica sentada frente a él en la mesa del restaurante. Era cómico ver el sonrojo de sus mejillas, comiendo torpemente, con las manos temblorosas por los nervios. Y el hombre sabía el porqué, después de todo, sabía que ella tenía un regalo. Regalo que él conocía que era. Solo que no quería disipar la sorpresa que con tanto esmero ella le había preparado.
-¿No te gusta la comida?- le preguntó con un leve toque de burla.
Alicia no pareció darse cuenta que estaba haciendo un herm