Nicolae chasqueó la lengua mientras su mano se desplazaba inconscientemente comenzaba revolver el cabello de la vampira.
-Voy a estar ocupado con el trabajo.
-Entonces lo haré yo.
Nicolae se demoró en responder.
-Has lo que quieras.
Kate sonrió y restregó su rostro contra el pecho de él. Nicolae era de palabras rudas y duro de convencer, así que solo debía irse por otra vía y lograba lo que quería. Solo que esta vez no pudo hacer que no se fuera. Minutos después ya estaban de nuevo en la puerta