Kate se removía sentado al lado de Nicolae dentro de la limosina. Sus piernas se movían con un constante tic nervioso mientras su mirada estaba posada en las varias personas que entraban al lugar donde tendrían el evento. E auto se estaba acercando y con cada metro cubierto la palidez en el rostro de la vampira era mayor.
-¿Puedes quedarte quieta?- una mano grande se posó encima de uno de sus muslos con un férreo agarre, aunque el hombre no separaba su mirada del Tablet en su mano revisando la