Y realmente no supo cuánto tiempo estuvo allí debajo pues se estaba quedando dormida parado de la relajación. Miró de reojo el jacuzzi en una esquina del baño y tuvo ganas de probarlo, pero no sabía de todas las cosas que estaban al lado las que había que poner. Maldito momento en que no estaba su esclavo para que se hiciera cargo.
-No soy tu esclavo- escuchó una voz familiar entrar a la ducha y se sobresaltó dándose cuenta que había hablado en voz alta.
-Nicolae, es mi turno en el baño- le dij