Mundo ficciónIniciar sesiónAl ingresar en su apartamento Avilés deja las llaves sobre la mesa del comedor mientras se quita el saco y lo tira sobre un sillón de cuero negro en el que se han abierto varias rajaduras por el paso del tiempo. Masajeándose la frente camina hacia el refrigerador que parece aun más antiguo que el sillón, y con una sonrisa de satisfacción saca una botella de cerveza lo suficientemente fría como para que su garganta sienta la desesperada necesida







