Emily Berks
Me encanta provocar a este hombre, y hacerle la vida imposible. Es que es tan ordenado, tan estricto, tan serio, tan planificado, que me encanta ser todo lo contrario para volverlo loco.
Sus labios son tan suaves, sus manos en mi cadera son exigentes, y aunque el diga que no desvirga a nadie, que no lo haría, pues, quiero ponerlo a prueba, quiero que sepa que puedo bajar sus defensas cuando yo quiera.
Y aquí estoy, moviendo mis caderas para sentir su contacto que ya está bastante ab