Cap. 11 El velo se corre
Carelis se apartó de la puerta impresionada ¡El señor Emiliano Montreal era el padre de Adrián! ¿Cómo Adrián pudo callarse todo aquello? Tenía la boca abierta con miles de palabras congeladas en ella. ¿Qué podía aportar a todo eso? ¿Acaso daba don Emiliano por sentado que ella lo sabía todo?
Su tío Jonás se acercó con dos cafés humeantes en las manos y le dijo con ánimo alegre:
—Carelis, el señor Montreal, está de visita, ¿lo viste?
Ella solo pudo comentar.
—Sí, lo sé—estaba pálida.
—N