Mi corazón estaba en pena, aunque no quisiera que fuera de ese modo, realmente me sentía miserable que la última vez que había visto a mi madre hayan sido discusiones, que se hubiera marchado sin haberle dado un abrazo, que todo fuera tan doloroso ahora mismo.
Ni siquiera pensaba con claridad, a tal punto que había estado a punto de firmar un documento que no tenía la menor idea de lo que decía, porque el abogado nos había dejado una copia de aquel papel, pero claramente estaba en Árabe y aunqu