El ambiente a pesar del malentendido que hubo mientras estábamos comiendo se volvió bueno cuando hablamos de la idea de pasar un momento agradable en familia, realmente me hacía ilusión luego de tanto tiempo pasar un tiempo de calidad en familia.
Pero cuando tocaron el timbre a la puerta y Dahlia se fue con una ancha sonrisa a atender, escuché una voz fuera de lo normal, una bastante familiar, que me hizo ir hacia la entrada del apartamento, entonces la escuché.
Mi piel se erizó, no había cambi