Isaac me había dado una de las mejores noticias de la vida, podría tener a mi hijo, le podría dar un abrazo luego de tanto tiempo y nadie tiene idea de la felicidad que eso me daba. Había hecho exactamente lo que Isaac me había pedido, le había dicho a la empleada, quien muy contenta se había ofrecido a preparar la merienda, ahora en estos momentos no tenía la menor idea de que era lo que le gustaba a mi hijo.
Cuando vi llegar a mi hijo, aunque hubiera tenido que venir Lowen, no me iba a arruin