Punto de vista, Kan...
Me gustó jugar un rato con la mente de esa chica, pero preferí asustarla, quería acostarme con ella en este restaurante y eso me daría un buen escándalo.
Pedí algo de comer, y me senté tranquilo a pensar en que haría con ella a partir de ahora, sería ridículo continuar haciéndole la vida imposible con lo de las muestras, cuando la realidad es que ella me podría servir para algo más, depende de que tan mal se comporté.
Comenzó a sonar mi teléfono, era mi padre, que pesado