Ares.
Veinte minutos después, estábamos de regreso a mi oficina y luego de que ella regresará a sus sentidos, la veo sentarse en el sofá con cuidado, mirando hacia los lados, frunce el ceño y acaricia su frente mientras dice palabras que no logro entender. Su aroma se desprende por todo el salón haciendo despertar a Surt, nuevamente.
Agradecía tanto que Mara se haya llevado lejos a Charlotte en este momento.
—¿Me volví a desmayar? —pregunta, con voz suave—. Creo que necesito ir al hospital porq