Kaan y Samir eran inseparables eso todo el mundo lo sabía, en especial sus padres, y aunque el diablo quiso convencer en reiteradas oportunidades a Luc y a Nammi para que permitieran que su ahijado Samir, tomará su lugar como mano derecha de Kaan, pero estos se negaron en rotundo y aun así Amir no pensaba darse por vencido, hasta que finalmente Kaan habló con él.
—Papá, te agradezco mucho que tengas en consideración mi amistad con Samir, pero créeme que tu ahijado no está hecho para la mafia.
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