Saimon pasó su mano de forma desesperada por la cabeza, porque lo que Gul estaba diciendo tenía mucho sentido, al menos para ellos, que realmente conocían lo que eran las tierras turcas, Leila se lo había explicado, Hafid también, allí no había diálogo previo ni mucho menos cortejo alguno, allí solo bastaba una mirada, solo se necesitaba que un hombre creyera que tenía la autorización de una mujer para ir a pedir su mano, también habían sido testigos de que muchas cosas estaban cambiando para l