Capítulo 46
Después del intenso momento entre ellos, Vlad continuó dentro de ella y preguntó en tono juguetón:
— ¿Aguantas más?
Elena rió, aún jadeante.
— Te aguanto a ti. Para siempre, si quieres.
Él la besó despacio.
— Entonces vamos a descubrir cuánto tiempo puede durar “para siempre”.
La levantó en brazos y la llevó de regreso al dormitorio, sin preocuparse por los papeles esparcidos por el suelo de la oficina. La noche sería larga para ellos.
A la mañana siguiente, Vlad y Elena llegaron ju