—Ya regreso, voy por los niños, creo que es hora de que se vayan a la cama. —Marta se levanta de su asiento.
—Sí, es un poco tarde —dice mirando su reloj de pulsera.
Tan pronto como Marta se dirige a la cocina, Albert comienza a sentirse ligeramente aturdido, y todo comienza a dar vueltas a su alrededor. Deja la copa sobre la mesa de centro, luego se reclina en el espaldar del sofá y bosteza.
Marta regresa minutos después, ve que el somnífero ha causado un efecto inmediato en él.
—Deja