Después de aquella conversación, Antonella piensa en las palabras de su amigo. Toma su móvil para llamar a Albert y decirle que aún lo ama. Marca su contacto, aguarda a que atienda, pero repica varias veces sin recibir respuesta. Aún así, insiste un par de veces más hasta que finalmente su llamada va directo al buzón de voz.
Permanece pensativa por algunos segundos y luego desiste de llamarlo. Seguramente Albert no deseaba atenderla, ni hablar con ella. En el registro de llamada de su móvil p