35. La hora
A la mañana siguiente la señora Liz hizo lo que dijo, se llevó a Gisselle a su clínica con Roy como chófer y mudo, ya que su madre lo amenazó con la "maldición de la bata negra" si intentaba entablar conversación ni con ella ni con Giselle, debido a que aún no se le pasaba el enojo. Roy sabía que cosas muy muy malas podían pasarle si su madre invocaba dicha maldición, por eso nunca tuvo el valor para desafiarla cuando ella mencionaba esas palabras.
Ella misma le realizó todos los exámenes sin de