20. La prueba
El cuerpo de la rubia no aguantó más y en un intento desesperado por aliviar las molestia le pidió a Owen que la auxiliara.
—Owen, necesito ir al baño, me indicas dónde está, por favor —este sin esperar nada y viendo el rostro pálido de su Gacela la encaminó a los sanitarios.
Una vez dentro, Gisselle volcó el contenido de su estómago en el W.C. no era mucho, ya que desde el medio día no pasó más de dos o tres canapés de los que se sirvieron en la fiesta; sin embargo, ella se sentía mucho mejor