9: 00 am.
Al día siguiente, en la agencia AM MILLER.
— Señor, hay alguien que le busca urgentemente, no tiene cita agendada, pero me pidió que le entregue esto. — Decía amablemente la secretaria de Mason, Ashley.
— ¿Puedo saber por qué estás aceptando entregarme notas de extraños que simplemente vienen? — Preguntaba Mason de mal humor esa mañana sosteniendo en sus manos la tarjeta que le entregó la joven secretaria.
Cuando el atractivo hombre de cabello rubio posó sus ojos grises en la tarjet