Esa misma noche, bajo el cielo veraniego de Junio; Rouse caminaba hacia el edificio de su antiguo departamento, uno que poseía antes de que su carrera de modelaje despegara y único que pudo conservar tras huir del país, todo gracias a la ayuda de su mejor amiga, Annie.
Rouse Becker iba en compañía de ese hombre que se había negado todo el camino a dejarla sola hasta que ella estuviera dentro del edificio, sana y salva.
"No puedo dejar de estar nerviosa…"
"Este apartamento se lo vendí a Annie a