Jacob Smirnoff
Miami
Después de entregarme con tanta pasión a Jen en la cama y en la ducha, me sentía como un hombre nuevo, renovado y feliz. Ahora sí podría decir que lo tenía todo, el amor de Jen, vería nacer a mi bebé y seríamos la familia feliz que nos merecíamos ser. Las cosas se habían acomodado para nuestro bien.
Con ese pensamiento dentro de mi mente, salimos del baño, nos secamos, nos vestimos y nos dimos unos besos que amenazaban con volver a prender esa chispa que acabábamos de desat