Jen Saldaña
Miami
Al día siguiente, al despertar en la casa de Emiliano imploraba al cielo que todo fuera un mal sueño y que ahí afuera me estuviera esperando mi Jacob, era lo que más hubiera deseado yo, pero desafortunadamente no fue así. Me levanté de la cama de Emiliano y me fui a mojar el cabello y a arreglarme un poco, los ojos los traía rojos y un poco hinchados, salí del baño, pues teníamos que ir a la veterinaria.
El no sé dónde estaba que no estaba en su habitación, habia dormido en el