Jacob Smirnoff
Miami
Me sentía muy contento y al mismo tiempo, un poco triste, de haber dejado a mis hermosas princesas en el kínder. Me alegré al ver, que no era el único que sufría por ese momento. Dulce, se limpió las lágrimas de sus ojos, pues ella, era muy allegada con Alexey y ya me imaginaba como debía sentirse, incluso mi hermano que, no lo consentía tanto como ella, se consolaba abrazando al pequeño Oleg.
–Prima, Jacob, no lloren – Nos dijo Jen – Esto es, lo más normal. Nuestros pequeñ