Jen Saldaña
Miami
Cuando ya estaba más recuperada, y había visto y detallado a cada una de nuestras hijas, llegué a la conclusión, que la sangre de Jake, era mucho más fuerte que la mía. Nuestras dos bebitas iban a heredar los rasgos de la familia Smirnoff.
–Jake, amor, la gente va a pensar que nuestras hijas están feas – Le dije de pura broma – ¿Ya les dijiste a nuestros padres?
–Jen, mi amor, están tan hermosas, como tú – Respondió admirado – Mira que cositas tan más lindas.
–Sí, mi amor, per