Jacob Smirnoff
Miami
Ya que nos habíamos despedido de mis padres, nos fuimos a dejar a las chicas a sus respectivas casas, buen también a Boggi, en casa de Don Porfirio, porque no se iba a quedar conmigo después de todo. Él seguía de necio que se quería quedar con Dulce. Y ya nuestros padres no interfirieron, porque tenían que respetar su decisión.
–Jen, preciosa, ya me gustaría que nos fuéramos a vivir al departamento. – Era mi sueño.
Ya así tendríamos nuestro lugar, para nosotros solos, y así