En una casa que se encontraba a las afueras de la ciudad un hombre recibía una llamada que lo molesto bastante, colgó y corrió al despacho donde su jefe revisaba unos papeles, abrió la puerta y sin tocar.
—Perdón por interrumpir señor, pero han golpeado a Montoya— él hombre que había permanecido detrás del escritorio maldijo, tomó su teléfono y marcó un número.
—Te dije que a Montoya nadie lo tocaba, ¿Quién lo golpeo? — con el tono de voz que estaba usando era evidente lo molesto que estaba, te