La estaba besando como solamente él sabía hacerlo, sé olvido del mundo que había fuera, solo en ese instante solamente podía pensar en ellos, envueltos en un fuego que había una sola manera de apagar, la beso con un roce suave y seco, poco a poco sus labios cálidos fueron aumentando la presión hasta abrirle despacito la boca.
Ella sintió la invasión sutil de su lengua que la exploraba suavemente, despacio hasta que hubo una danza con sus lenguas. Echo atrás la cabeza para apoyarla en la palma