Armando comenzó a reír, ahora entendía las palabras de Paola, seguramente ya le había dicho de sus inclinaciones, realmente ella estaba a salvo con Montoya, lo que vio él día anterior lo había malinterpretado, era cierto la estaba ayudando. Cada vez que los viera juntos, no tenía de que preocuparse.
—Muy buen trabajo— saco un cheque de su ropa— aquí tienes tu pago por este trabajo, ahora sigue a Paola, se su sombra, en cuanto se vea con un hombre ven corriendo a decirme— el hombre afirmó con l