Valerio, está celoso de los colaboradores.
Era sumamente extraño escuchar como el jóven CEO, se anotaba también para nombrar al futuro gato de la bella repostera.
La madre del CEO, quiso decir algo pero solo abrió los labios, nunca había visto un comportamiento así en su hijo, para empezar no era muy afecto a tener mascotas, decía que no tenía tiempo para atenderlas, que trabajaba todo el día y viajaba constantemente.
— ¿Tu... Quieres nombrarla conmigo...?
— ¿Nombrarla? Entonces es una hembra, ¿Eh?
— Si, lo es, es una peque