Un fantasma del pasado.
Italia entera vibraba con los preparativos de la que ya era conocida entre la alta sociedad como la boda del año.
La histórica y lujosa villa Rodríguez, estaba convertida en un cúmulo de actividades y vaivenes.
Diseñadores, organizadores de eventos, chefs y floristas iban y venían por los enormes jardines mientras Andreina y Alejandro Rodríguez, supervisaban cada detalle con la misma severidad con la que dirigía sus empresas.
Todo tenía que salir perfecto en la boda de su única hija, y