Te amo Alejandro...
El CEO, rodó los ojos, sus amigos definitivamente eran sádicos de corazón.
— No, Eleazar, no van a envenenar a los Cienfuegos, al menos no por ahora, eso incrementaría las sospechas hacia Andreina.
— Bien, como quieras, pero quién si no se me va escapar es el abogado, a ese lo quebro porque lo quebro. — Dijo Nathanael.
— Estoy totalmente de acuerdo, ese cabrón nos desafió abiertamente, y eso no se lo voy a pasar.
— Si, ese abogado es... O muy valiente, o muy imbécil para haberlos en