La cigüeña ha llegado.
Cuando él CEO Ferreira, tuvo a su hija en sus brazos, supo que la protegería sin importar que.
Ella era su princesa. Violeta era adorable, apenas llegaba de la oficina, ella le saltaba a los brazos en cuanto cruzaba la puerta, siempre era cariñosa con él.
Desde que nació fue el padre más protector con su pequeña hija.
Pero tener en sus brazos a su heredero, a quien lo iba a suceder en el futuro, y que representaba toda la responsabilidad de enseñarle todo lo que sabía y prepararlo para