Carolina estalla en rabia.
Esa era la primera vez que el CEO la llamaba por su nombre, siempre la llamaba señorita Macias, quizás era por el momento de estrés en el que estaba.
La nodriza tocó a la niña mientras el hombre la cargaba, ninguno de los dos se esperaba que en ese momento Carolina, entrara con una enfermera detrás diciéndole que no podía pasar a esta área.
— ¡Señora, este es un acceso restringido, no puede pasar!
— ¿Cómo que no puedo pasar? ¡Mi hija está aquí, no me voy a ir sin verla!
De pronto la mir