Parte 1...
Gustavo esperó ansiosamente su respuesta.
- Mañana será otro día -dijo ella, todavía pensativa y levantó la cara. - Sí... Creo que podemos volver a estar juntos.
Se sintió tan aliviado ante esta respuesta que la apretó entre sus brazos.
- Gracias, cariño -le suavizó la cara-, me has quitado un peso de encima. - Tenía miedo de que no me aceptaras.
- Yo sí... Siempre y cuando entiendas de verdad que no cambiaré mi forma de ser ni tendré sexo contigo hasta que me sienta cómoda y segura,